Un trío de pequeñas empresas biotecnológicas españolas están investigando sobre fármacos contra el alzhéimer. Noscira, centrada en enfermedades neurodegenerativas, cuenta actualmente con una molécula en fase II, donde se evalúa la eficacia con 300 pacientes. A finales de 2012 se conocerán los resultados de su molécula Tideglusib. Es la primera compañía española que llega tan lejos. Su directora general, Belén Sopesén, explica que “si los estudios son positivos, la intención de la empresa es licenciar el producto a alguna big pharma”.
Oryzon Genomics también está ensayando con varias propuestas. Aunque trabaja con su propia hipótesis, “muy interesante”, explica Carlos Buesa, su director general, de inhibidores genéticos que podrían frenar la evolución de la patología. En la actualidad se encuentran en un estado muy inicial, probando con más de 800 moléculas para diferentes patologías, como alzhéimer, párkinson o la Corea de Huntington.
La granadina Neuron Biopharma también ocupa sus esfuerzos en conseguir éxitos en patologías neuronales. Su característica principal es que trabajan “desde la perspectiva de la prevención, incidiendo en las etapas tempranas de las mismas”, se señala desde la empresa, y en biomarcadores. Ya cuentan con el compuesto NST 0037.